LOS MURCIÉLAGOS, OSCUROS PRÍNCIPES DE LAS NOCHES CUBANAS

Yamilé Luguera González
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Miembro Ordinario de la Sociedad Espeleológica de Cuba
Grupo Tageni


Agradecimientos a: Humberto Vela. Martín Núñez. Grupo Cayo Barién

Los murciélagos son seres extraños: vuelan con las manos, ven con los oídos,
y duermen de cabeza, colgados por los pies.
No obstante figuran entre los animales más importantes del mundo por sus múltiples servicios ambientales. 

Gilberto Silva Taboada

Casi un cuarto de de las especies vivientes de mamíferos son murciélagos y estos superan a todos los demás en diversidad ecológica, densidad poblacional y distribución mundial.

Viven en todo el planeta, excepto en los Polos, elevadas montañas y grandes desiertos. Resultan esenciales para el equilibrio de la naturaleza, sin embargo en muchas partes del mundo son temidos y aniquilados y sus poblaciones están declinando alarmantemente.

Son los únicos mamíferos con vuelo autónomo. Estudios genéticos revelan, entre otras cosas, que evolucionaron hace unos 50 millones de años.

La legislación ambiental internacional, no muestra suficiente preocupación por ellos, y se protegen animales más carismáticos pero menos importantes ecológicamente. Por eso se decidió  declarar  los años 2011, 2012  como  Años internacionales de los murciélagos.

En Cuba hay 104 veces más especies de murciélagos por Km2 que en Canadá y Estados Unidos. Hay 24 que tienen solo una cría, que lactan hasta los 105 días, cuando su cuerpo se cubre de un pelaje fino y comienzan a volar y alimentarse solos.

Su dieta es variada, según la especie, algunos comen frutas, insectos, polen de las flores y hasta peces, como es el caso de los murciélagos pescadores, los de mayor talla registrados en Cuba.

La cópula se realiza por lo general una vez al año, en la temporada de invierno, otras especies, las menos, lo hacen más de una vez y el nacimiento de las crías sucede en el verano, con un tiempo de gestación de 3 a 6 meses y nacen con el 30 % del peso de su madre.

Las hembras del murciélago tienen el doble de leche con respecto a su tamaño que una mujer a la hora amamantar y el triple de lo que producía la famosa vaca cubana Ubre Blanca.

Las hembras paren colgadas de sus alas y patas traseras, para que la cría quede encima de ellas  y tengan acceso a las mamas que son solo dos. Cuando son pequeños, la madre las lleva encima, incluso algunas en sus nocturnos vuelos de alimentación.

Ya un poco más crecidos, los dejan en sus refugios durante la noche. Al amanecer cada una recoge a su cría para alimentarla, sin equivocarse.

Utilizan la ecolocalización, pero no son ciegos como mucha gente piensa.

En Cuba habita el Nyctiellus lepidus, considerado el más diminuto de la isla y el segundo más pequeño del planeta, cuyo peso no rebasa los 3 gramos, se conoce como murciélago mariposa.

El prestigioso y carismático investigador  Gilberto Silva Taboada, Curador de Mérito del Museo de Historia Natural de La Habana, ha dedicado su vida al estudio de estas criaturas y afirma:

“Son muchos los beneficios que aportan a los seres humanos y a la economía, al menos 17 especies cubanas, son insectívoras y comen a diario 57 000 toneladas de insectos  y cada año 333 colonias de estas, comen 100 000 toneladas.”

Sus colonias están distribuidas uniformemente  por todo el país y son los únicos insectívoros voladores nocturnos que existen, por ello desarrollan un papel importantísimo para la agricultura y por consiguiente para la economía y salud del hombre.

Las especies que se alimentan del polen de las flores se reconocen como excelentes polinizadores, y ayudan a que plantas de interés económico y silvestre sean polinizadas por medio de este mamífero volador.

Lo mismo sucede con las especies frugívoras, ya que diseminan las semillas de árboles frutales por diferentes espacios distantes en la isla.

Silva resalta la importancia del guano (deyecciones de los murciélagos) que se acumula en las espeluncas, producto de sus desechos, está reconocido como el mejor fertilizante natural que existe.

Este especialista tuvo la oportunidad hace muchos años de participar en un proyecto llevado a cabo por una empresa norteamericana de extracción de guano fósil en la cueva del Círculo, en la Sierra de Cubitas, Camagüey, donde se montó todo el andamiaje necesario para realizar esta difícil labor.

Silva, gracias a sus estudios y conocimientos acerca de este interesante mamífero, ha elaborado un manual que beneficiará muchísimo a los murciélagos y  seres humanos, brindándoles la posibilidad de coexistir y beneficiarse en conjunto: “Manual para el control inofensivo y el manejo de los murciélagos en las construcciones civiles”.

También afirma que la extinción de los murciélagos no se debe únicamente a factores condicionantes relativos a cambios ambientales, sino a factores fisiológicos y no inherentes a los organismos individuales y sinecológicos, y a  la insularidad.

Símbolo de leyendas de terror o asociados a la maldad, los murciélagos son de los mamíferos más importantes para la conservación de la biodiversidad del planeta. Lejos de la historia negra que los persigue, su tarea de restauración del entorno ambiental es prioritaria para los ecosistemas.

A diferencia de las aves que dispersan de dos o tres semillas por metro cuadrado, los murciélagos pueden hacerlo hasta con cinco por metro cuadrado en una noche.

En espacios relativamente pequeños, de unos cuantos metros cuadrados, pueden permanecer refugiados en condiciones de hibernación hasta 40 mil murciélagos, los cuales pueden morir si se irrumpe sin las precauciones necesarias, pues son muy sensibles al ruido y al calor del cuerpo humano, ya que su temperatura es de entre cinco y seis grados en estas condiciones.

Los seres humanos son uno de los mayores peligros para ellos, pues agreden su ambiente; para matarlos “clausuran la entrada de la cueva donde se encuentran, o la queman”.

Otros investigadores como el Doctor, antropólogo y espeleólogo Ercilio Vento Canosa afirma que el murciélago es un importante factor en el equilibrio biológico porque necesita devorar la mitad de su peso en insectos, cada noche.

Un software educativo sobre los murciélagos cubanos fue recientemente concebido por un equipo de autores de la Sociedad Espeleológica de Cuba y miembros del Grupo Espeleológico ECOBIT, el cual estará dirigido a estudiantes de los primeros años de la etapa escolar.

Vento explica que el proyecto fue ideado con el objetivo de ampliar los conocimientos sobre los quirópteros de Cuba, por estar considerados como los principales controladores biológicos del país y a la vez los mamíferos más abundantes del archipiélago cubano.

En el centro de Cuba, en la provincia Sancti Spíritus, se localiza Cueva La Chucha,  una de las mayores cuevas calientes del país, seguida de la Cueva de los Majaes en Santiago de Cuba, ocupadas por colosales poblaciones de murciélagos.

En ellas se registran temperaturas cercanas a los 40 grados Celsius y hasta 100% de humedad relativa. Este tipo de cuevas atesora densos demos de Phyllonycteris poeyi, especie dominante y endémico de Cuba; Pteronotus quadridens, Pteronotus macleayi, y Mormoops blainvillei, como especies codominentes.

Son responsables del clima enrarecido y ayudan a crear un ecosistema cavernario asociado, compuesto por garrapatas y cucarachas cavernícolas que viven sobre el guano depositado en el suelo, además de algún majá de Santa María que ingrese para alimentarse de murciélagos.

Al norte de la central provincia espirituana, en Cayo Caguanes, se encuentra una de las tres localidades cavernícolas del murciélago pescador (Noctilio leporinus), que atrapa peces en vuelo rasante sobre el mar, lagos y ríos. Aunque estas colonias atípicas, pues las localidades habituales son los troncos huecos de palmas y árboles, puedan disminuir temporalmente, no representan en modo alguno una señal de que decrezcan. 

En 1992 dos estudiantes de la Escuela Vocacional Federico Engels, de Pinar del Río, reportan en cueva La Barca en la península de Guanahacabibes, Pinar del Río el impresionante descubrimiento de la especie Natalus primus, que hasta ese año era considerado un extinto.

Los quirópteros o murciélagos aparecen confundidos entre las aves por varios filósofos antiguos como Plinio, Aristóteles y por Oviedo mismo, sin más razón que por las funciones de su vuelo.

Pero este fenómeno no consiste sino en el desarrollo de una membrana sutil que a la manera de ala liga sus cuatro extremos con la cola.

El mayor número de estos mamíferos cubanos, ha sido descubiertos y descritos por el naturalista y doctor en Filosofía, D. Juan Gundlach, de nación alemana, pero residente muchos años en Cuba.

Un estudio elaborado por un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) y el Instituto Pasteur de París (Francia) señala que los murciélagos pueden llegar a eliminar el virus de la Rabia.

Todo indica que mediante la infección los murciélagos son capaces de producir unos anticuerpos que perduran durante doce meses, señala el estudio.

Los resultados obtenidos tienen una gran relevancia para la salud pública, puesto que muestran que el riesgo sanitario de transmisión es muy bajo en este Orden.

La respuesta inmunológica de estos mamíferos ante la infección ha abierto nuevas expectativas en la investigación de estrategias sanitarias contra esta enfermedad.

Moisés los consideró seres impuros y alimento prohibido para los israelitas, refiriéndose a los bermejizos comestibles del Viejo Mundo. Homero comparó sus gritos y reclamos con los de los pretendientes a la mano de Penélope cuando eran conducidos por Mercurio a los infiernos.

Herodoto narra cómo eran de molestos a los hombres que recogían la pulpa de la cañafístula en los pantanos de Asia, y como tenían que cubrirse con cueros  las caras y los cuerpos para liberarse de sus “mordeduras”.

Los antiguos egipcios, según Horos, consideraban como murciélago al tipo de hombre insensato y aturdido, y aunque los plasmaron en sus jeroglíficos funerarios no dieron pruebas de veneración por ellos.

Después, en el medioevo, cuando el fanatismo religioso modeló dos ideas predominantes, Dios y el Diablo, los murciélagos fueron considerados unánimemente emisarios de Satanás.

Más acá en el tiempo, Fernando Ortiz relata cómo los remedianos creían que los murciélagos prestaban sus alas a los diablillos que salían de la cueva de Juana Márquez La Vieja, para atacar la ciudad con sus tridentes y lenguas de fuego. Contrariamente, en algunas culturas, estos animales han sido venerados y protegidos. Los indios Caribes los consideraban espíritus protectores nocturnos de sus hogares y los escudos de armas de Valencia y Barcelona los muestran.

En Cuba, una colonia promedio de Molossus molossus (murciélago casero) depreda 1,5 toneladas de insectos, y para todo el país se calcula en el orden de los miles de toneladas anuales, en su mayoría perjudiciales a la agricultura y a la salud del hombre.

Pocos ejemplos bastan para probar lo provechoso que son al hombre estos animales. Silva Taboada, ha confesado que si todos los murciélagos desaparecieran de repente, en pocos meses nos veríamos obligados a abandonar esta hermosa isla.

En otros países como Italia, se crearon proyectos para atraer a los murciélagos de regreso a las ciudades, zoólogos de la universidad y del Museo de Historia Natural de Florencia, proyectaron cajas especiales de madera, que se distribuyen en locales públicos para refugio de estos animales, donde pueden hibernar, reproducirse y crear colonias. El proyecto se llama "Un Murciélago Amigo".

En Ecuador se encontró una de las especies más pequeñas que se conoce en América Latina, nombrada Myotis diminutus, fue localizada en 1979.

En América Central y Suramérica se habla de murciélagos vampiros, nombre común de las tres especies de murciélagos que se alimentan de sangre de otros animales: vampiro verdadero o común, vampiro de alas blancas y vampiro de patas peludas, pero estos no habitan en nuestra isla.

Como afirma Silva: “Los murciélagos necesitan amigos que desenmascaren a su peor enemigo: la ignorancia” pues estos maravillosos mamíferos a diario demuestran sus virtudes ante los seres humanos.